Archivo de la etiqueta: que hereda el cónyuge viudo

El Estado se queda con 90 millones ‘olvidados’ en cuentas bancarias

herencias«Toda cosa que fuer fallada en qualquier manera, mostrenco o desamparado, la persona que lo fallare dévele dar al juez del logar do fuere fallado; (…) e lo que así fuere fallado que sea para la mi cámara”. Así rezaba una ley de 1400 del rey Enrique III de Castilla, que concedía al soberano la propiedad de todos los bienes sin dueño. Si cambiamos soberano por Estado, la norma actual no difiere mucho de este artículo medieval. Todo aquello que no tenga dueño (desde viviendas hasta dinero en metálico, acciones bursátiles o joyas) es del Estado. Por ejemplo, las cuentas, depósitos o valores guardados en entidades financieras que no hayan sufrido ningún movimiento Sigue leyendo

Del uno para el otro. !Cuidado¡

testamento del uno para el otroEs frecuente que los cónyuges llegados al convencimiento de que es conveniente que tenga que hacer testamento deciden ir juntos al notario para formalizarlo. Una vez allí, le indican al Sr. Notario, o, en su caso al oficial de la notaria, que lo que quieren es un testamento en el cual sus hijos hereden a partes iguales después de fallecer ellos, a fin de que sus queridos vástagos continúen con el patrimonio familiar, pero una vez ellos ya no estén aquí.

Es entonces cuando se les dice la tan manida y errónea frase de «este testamento es de uno para el otro, y después para sus hijos a partes iguales». Y en ese convencimiento quedan los dos hasta que, muchos años después, al tramitar la herencia del primero de ellos que fallezca, se dan cuenta de lo equivocados que estaban.

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¿El testamento más común? Del uno para el otro y después para los hijos.

Así es, el tipo de testamento más común es el que se suele llamar: del uno para el otro, y después para los hijos. Es el más utilizado por los matrimonios que acuden al notario, porqué además de ser el que más seguridad proporciona a los dos cónyuges es también el más sencillo.

Cada uno de los cónyuges, aunque otorguen testamento a la vez, frente al mismo notario, tiene que firmar el documento por separado. Este testamento da la seguridad de que mientras viva cualquiera de los dos cónyuges, tendrá derecho a residir en la casa, y utilizar el patrimonio, y que cuando los dos falten, pasará a los hijos por partes iguales, incluso aunque el viudo contraiga nuevo matrimonio, porque no es propietario, sino usufructuario.

La forma de hacerlo es legando cada uno y respectivamente el usufructo universal, es decir, de todo lo que tenía el fallecido, al cónyuge que sobreviva, y nombrando herederos por partes iguales a los hijos.

Así el marido o la mujer que queden viudos puedan usar y percibir las rentas y frutos del patrimonio de los dos, mientras viva, de modo que por ejemplo tiene derecho a vivir en la casa sin que los hijos puedan negarse a ello. Si existen arrendamientos, percibirá las rentas y, en general, se beneficiará de todo lo que produzcan los bienes que antes eran de los dos.

En ningún caso podrá vender nada que sea del fallecido, sin el consentimiento de los hijos. Cuando el viudo fallezca, los hijos recibirán sin ninguna limitación la herencia de los dos padres.

El viudo o viuda siempre podrá disponer libremente de su mitad de gananciales -después de haberse repartido los gananciales entre éste y sus hijos-, porque esa mitad no la recibe por herencia del fallecido, sino que era ya suya con anterioridad. Los efectos del testamento se circunscriben a la mitad de los bienes del fallecido, más sus bienes privativos, es decir, aquéllos que haya heredado a su vez, haya recibido por donación, o los que tuviera antes de contraer matrimonio.

Esta fórmula se complementa muy frecuentemente ofreciendo al viudo la alternativa de recibir, en vez del usufructo de todos los bienes, la máxima atribución posible en propiedad, que en Derecho común es un tercio. De ese modo el viudo valorará, según sus circunstancias, si prefiere el usufructo o concretar su porción hereditaria en bienes que pueda vender sin contar con sus hijos.

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Curiosidad: es frecuente añadir la que se llama ‘cautela Socini’ según la cual si alguno de los hijos no acepta que su padre o madre viudos reciban el usufructo de todos los bienes este hijo pierde todo lo que no sea la legítima estricta en beneficio de los demás hermanos que sí la acepten.

¿Que hereda el cónyuge viudo?

Hoy hablamos de lo que hereda, por ley, el cónyuge que se queda viudo.

La legítima del cónyuge que se queda viudo es siempre en usufructo y su cuantía es variable.

Para tener derecho a esa legítima el requisito fundamental es que exista un matrimonio vigente y válido a la muerte del cónyuge. Si el matrimonio se ha disuelto por sentencia de divorcio antes del fallecimiento, el ex-cónyuge sobreviviente no tiene derecho a la legítima.

Respecto a la cuantía, todo depende de quienes son los otros miembros de la familia con los que hay que repartir la herencia:
a) Si concurre con hijos o descendientes comunes, el cónyuge viudo tiene derecho al «usufructo del tercio destinado a mejora».

b) Si concurre con ascendientes (padres o abuelos del cónyuge fallecido), el cónyuge viudo tiene derecho al «usufructo de la mitad de la herencia». En este caso, el usufructo recae sobre la parte de libre disposición, ya que la legítima de los ascendientes cuando concurren con el viudo es de un tercio de la herencia.

c) Si concurre sólo con hijos de su consorte concebidos fuera del matrimonio, el viudo tiene derecho al «usufructo de la mitad de la herencia». El usufructo recaerá sobre el tercio de mejora, gravando el resto la libre disposición.

d) Si no existen descendientes ni ascendientes, el cónyuge tiene derecho al «usufructo de los dos tercios de la herencia».

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Vocabulario: 

Legitima: porción de la herencia de la cual el testador no puede disponer libremente, por asignarla la ley a determinadas personas.

Herencia: conjunto de bienes, derechos y obligaciones que, al morir alguien, son transmisibles a sus herederos o a sus legatarios.

Usufructo: derecho a poseer, gozar y disfrutar bienes ajenos con la obligación de conservarlos y restituirlos, salvo que la ley autorice otra cosa.

Tercio de mejora:  tercio de la herencia que deja el testador a alguno o algunos de sus hijos o nietos, sumándose a la legítima que les tocaría por ley, con la que puede dejar más a uno u otros. 

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